jueves, 26 de marzo de 2009

Esperanza Macarena


Hace dos años estuve en Sevilla pasando la Semana Santa. Es otra manera de vivirla...tiene una magia especial, un misterio extraño...quizás por el olor a azahar, a incienso, a velas, o por su imaginería. Tuve el privilegio de presenciar "La madrugá" en la misma puerta de la Basílica de la Macarena, cuatro horas de pie derecho y sin poderme mover de las miles de personas que allí nos encontrábamos..."Impresionante" verla salir por la puerta con sus "armaos" al frente, las bandas de musica, los muchisimos macarenos que la acompañan. Cuando llegó a mi altura y pude tocar un momento su manto, entre gente que lloraba y gritaba a su paso ¡ Macarena! ¡Guapa, Guapa y Guapa...el capataz animando continuamente a los costaleros y ese paso lento...esa "Levantá", como la bailan al son de la música...¡no sé que sentimientos sentí! hay que estar allí y vivirlo, porque de verdad que se vive de una forma intensa...toda la noche en la calle y al día siguiente a las dos de la tarde entra en su basílica tán guapa como salió.

1 comentario:

  1. Yo llevo dos años yendo y si Dios quiere no fallaré en los que me quedan... Simplemente ¡única! Es la única que me ha hecho llorar, viéndola zarandearse al son de las trompetas y tambores... increible... Macarena: guapa!

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