miércoles, 7 de octubre de 2009

Vivir







Pasados los años y cuando una persona se jubila, parece como si la vida se acabase o no tuviera sentido y nada más lejos de la realidad, lo que sí es que hay que tener inquietudes y ganas de hacer cosas, cosas que antes no se han podido realizar por falta de tiempo o por otras circunstancias y si no aquí teneis un ejemplo; en Moncada, un pueblo de Valencia, un grupo de jubilados ¡mirad que edad tienen a juzgar por la foto! han decidido dedicar su tiempo a ayudar a los demás, visitan a personas que están enfermas o las acompañan al médico, acuden a los colegios para contar cuentos a los niños o contarles su vida pasada, salen de patrulla por las calles con unos cartelitos y banderitas, ¡que un coche está mal aparcado ¡zas, cartelito al canto! que al ir caminándo encuentran una "caquita" de perro (que por cierto es una verguenza) pues ¡toma, una banderita! y así va pasando la vida siendo útiles, porque apesar de la edad hay que vivir, tener autoestima, y es una manera de no pasar desapercibidos en ésta sociedad ,además de ayudar a los demás y a ellos mismos con sus inquietudes.

3 comentarios:

  1. Nunca me he sentido tan vivo como desde mi jubilación. El trabajo me tenía enterrado en vida.
    Un beso.

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  2. Tienes razón Terly; nosotros también tenemos ganas de que llegue el momento de la jubilación aunque aún nos queda, pero si Dios me dá salud y el bolsillo me lo permite, disfrutaré todo lo que pueda. Un beso

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  3. Creo que hay personas por las que el tiempo no pasa nada más que para dejar experiencias, y otras por las que va muy, muy deprisa. Uno puede ser joven toda la vida y viejo nada más tener uso de razón.

    Bien por la iniciativa de esos jubilados de los que hablas.

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