sábado, 3 de abril de 2010

Sabado santo

Un centurión vió cómo murió Jesús y los fenómenos que ocurrieron y dijo..."Realmente, era el Hijo de Dios".
José de Arimatea, hombre justo acudió a Pilatos para pedirle el cuerpo del Maestro. Fué hacia el Calvario, descolgaron el cuerpo, lo lavaron y lo envolvieron en una sábana; en un hueco excavado en la roca, lo sepultaron.


























2 comentarios:

  1. La cara mas hermosa de Madre. Cuando la vi el año pasado cerquita, con su Hijo en brazos, llore. Ni me atrevi a pedirle por los mios, bastante tenia, con lo que conptemplaba. ¡Que cara... entra en el alma!

    Que nos bendiga a todos.

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  2. Bueno Regatito, ¡cómo ha pasado el tiempo! ¡Un año ya, de tu venida! Pasamos días buenos y divertidos. Un beso

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