lunes, 20 de junio de 2011

Verguenza

Lunes a lunes, llega el mercadillo y con él la suciedad. Yo entiendo que tienen que vender, como todos, pero no ensuciar, por que la calle Duquesa de la Victória, recientemente arreglada y que tan bien quedó, está hecha una "Mierda" y perdón por la palabra, pero es la que mejor define como se encuentra. No sé cual sería la solución, pero desde luego, no quedar la calle de pena; por otra parte el Ayuntamiento tiene una tanqueta, que bien la podrían utilizar, con unas garrafas de lejia, para quedar la calle limpia, como debe estar. Siento mucho ser tan cruda, pero me dá pena que mi pueblo, de ser uno de los más limpio hace unos años, ahora se vea en éstas circunstancias.





4 comentarios:

  1. El otro día le comenté a mi marido lo mismo...es que esta de pena,y antes de que vaya a más podían poner remedio y darle bien con lejía...o sabiendo que manchan tanto que pongan un plastiquito debajo del puesto es otra solución.
    Mª Angeles Martín.

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  2. Pues sí Mari Angeles, tú lo has dicho, que pongan debajo papeles, plasticos o lo que quieran, pero que no ensucien y sino multa al canto, verán como cuando le toquen el bolsillo, lo quedan limpio, porque claro es muy fácil ensuciar y que venga el ayuntamiento a limpiar, que nos cuesta dinerito a todos. Un beso. Pilole

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  3. Estoy de acuerdo en la crítica y me gustaría añadir añgo más, creo que esa calle no es la más adecuada para ubicar el mercado ya que supone además de suciedad unos líos entre los peatones y los coches bastante agobiantes.

    Existen mecanismos para que el mercadillo no sea un "batiburrillo" descontrolado de toldos y puestos. Yo he visto en otro pueblo una solución bastante práctica y que bien alguno la podía proponer en el Ayuntamiento. Consiste en que los puestos son todos iguales, del mismo tamaño, misma estructura y mismo tipo de toldo. Se trata de una pequeña estructura metálica que se monta y se desmonta el día que haya mercado sobre unas lonas/plásticos que se ponen en el suelo y sobre las cuales se colocan las cajas de mercancía. Esta estructura queda perfectamente encajada en el suelo en el que hay unos huecos hechos a medida , así cada uno tiene su sitio, cada comerciante tiene su espacio perfectamente acotado, se mantiene una estética común y se obliga a dejar la calle limpia.

    Creo que no es tan complicado y tiene muchas ventajas. Es importante también aprender de los demás.

    Saluditos Pilole.

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  4. ¡Hombre es que esa calle, que es el mismisimo centro del pueblo, dónde todo el que llega, pasa por ahí, pensará que vaya pueblo mas guarro y con razón. Y no sólo es esa calle, si subes hacia el parque, en el colegio de las monjas, están las marcas de los botellones, las aceras de pena, en fin, lo dejo por que me caliento y no paro. Pilole

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