miércoles, 14 de septiembre de 2011

Vaquita lucera



He escuchado una noticia, que más parece un cuento...Érase una vez, un niño camboyano que vivía con su madre y abuelo...debido a una fuerte tormenta, su casa fué destrozada...la situación de la família, era penosa...su madre decidió ir a Tailandia en busca de trabajo y dejó al pequeño de dieciocho meses a cargo del abuelo. Poco tenían para comer y cómo él era pequeñito y aún tomaba el pecho, pues cayó enfermo. Dicen que viendo a un ternero amamantándose de su madre, él se acercó a la vaca e hizo lo mismo...¡digo yo, que un poco extraño para un niño tán pequeño...pero en fín!...el abuelo intentó disuadirle de la idea, pero al ver que el pobre niño tenía más hambre que Carpanta, lo dejó, aunque las autoridades desaconsejaban éste hábito por ser perjudicial para la salud del pequeño. No sabemos como terminará el cuento, porque si el hambre sigue apretando, él seguirá agarrado a la ubre de la vaquita...¡obligado te veas!

6 comentarios:

  1. Obrigado por trazeres aqui histórias antigas que até se repetem de hoje em dia.
    Gosto desse interesse pelas festas populares. Retratadas por ti, transparece a fé que move multidões.
    Quando vens aqui ao Sul?
    Beijo

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  2. Nos temos muitos festivais e perto de aquí em Portugal, tambén. Obrigada por a tua visita. Um beijo

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  3. COMO tu bien dices obligado te veas, pero es un poco raro que tenga que ser el niño el que se acerque a la vaca cuando es bien sabido que la leche es un buen alimento.¿Esque el abuelo no lo veia asi? UN BESO

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  4. ¡Lo mismo el abuelo era ciego! ¿no? ja,ja,ja

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  5. Pues seguro porque si no, no tiene esplicación jajaj.
    Pili perdona porque te conteste como anónimo y no era mi intención( la falta de practica).Un beso

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  6. Tina, no te preocupes, encantada de tu visita. El otro dia entré en tu blog y ví el traje de espigadora, te ha quedado precioso. Un beso

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