martes, 26 de junio de 2012

Oda al mar, cuando anochece...

Yo traje mis heridas al mar, a éste mar de sal y espuma que siempre vuelve, que me mece con él y con su discurso me sonroja. Traje aquí una pequeña suciedad, pues el mar purifica todos los ríos extraviados e incluso las pequeñas suciedades quedan redimidas. Así nace el amor, bajo un arco de hermosas redenciones, dónde las arañas quieren ser mariposas y también las palabras acuden a dar flores. Con el pétalo de una flor yo me corté por eso vine a ofrecer mi sangre al mar...ahora, aquí cuando anochece, en el filo de la arena que se pierde y al amparo de las estrellas que hoy quizás no brillen, pero se sienten. Davíd Martínez Romero

2 comentarios:

  1. Ojala y el mar redimiera las suciedades humanas, quizás el mundo no estaría tán sucio de toda clase de cosas. MUy bonito Pilole y la foto preciosa como es la costumbre. Un saludo

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  2. Que mar más tanquilo y apetecible, con éste calor sólo mirarlo te refrescas.

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